Un buen retrato se construye a base de:
- Estudiar la iluminación
- Saber aprovechar esa magia que confiere SIEMPRE la luz procedente de una una ventana a cualquier retrato
- Conocer bien al, o la modelo
- Abrir a tope el diafragma para minimizar la profundidad de campo; así realzas el protagonista y desenfocas lo accesorio. A mayor apertura de diafragma, menor profundidad de campo: es decir, el objetivo enfoca, exactamente, lo que eliges; el resto queda desenfocado
- SOBRE TODO, tener un objetivo adecuado. Uno de 135mm es el ideal. Con un zoom, es cuestión de buscar la focal más cercana. Si te acercas físicamente al motivo,por ejemplo, con un objetivo de 50mm, lo que haces es conseguir aberraciones ópticas que no favorecen para nada el retrato.
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